Tras meses de negociaciones, directivos de AES Puerto Rico y de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) acordaron negociar contratos adicionales para rescatar financieramente a la corporación privada e, incluso, para que la carbonera facture un cargo adicional por kilovatio hora.

Para dar paso a estos cambios, el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) convocó a toda prisa una vista pública hoy lunes, donde pretende “abrir a comentarios” las enmiendas que AES y la AEE quieren incluir en el contrato vigente entre las partes. Las enmiendas están contenidas en un informe de 23 páginas, cuya comprensión se dificulta, ya que tiene 90 líneas de datos esenciales tachados debido a “acuerdos de confidencialidad”.

Para justificar el cargo adicional por kilovatio hora solicitado, la partes establecen en la exposición de motivos que AES está incurriendo en costos no remunerados por la disposición de cenizas fuera del país para cumplir con las leyes aplicables y que además necesitan hacer la transición a una central eléctrica “verde”.

Estos cambios coinciden con las peticiones que el presidente de AES Puerto Rico, Jesús Bolinaga Serfati, formuló mediante cartas y un borrador de Memorando de Entendimiento a figuras clave de la AEE durante el año 2021. Esas comunicaciones se mantuvieron en secreto hasta que La Perla del Sur y el Centro de Periodismo Investigativo las reclamaron mediante una demanda de acceso a información.

Tras la publicación del reportaje Ultimátum de AES: pide un rescate económico al Gobierno de Puerto Rico, tanto el director ejecutivo de la AEE, Josué Colón Ortiz, como el expresidente de la junta de gobierno de la AEE, Fernando Gil Enseñat, hicieron expresiones negando la información.

La petición de la AEE y AES Puerto Rico ante el Negociado también revela que esta empresa formalizó un Acuerdo de Reestructuración de Deuda con sus tenedores de bonos el pasado 1 de noviembre, y plantea que los “términos” de ese acuerdo garantizan “la sostenibilidad de la instalación durante el resto” del contrato y permiten que la carbonera lleve a cabo “la transición a fuentes de energía renovables”.

Desde que comenzó a operar en noviembre de 2002, los ingresos de AES Puerto Rico han procedido exclusivamente de la venta de sus 454 megavatios de electricidad a la AEE y a sus abonados, a quienes factura cerca de $300 millones cada año.

Sin embargo, la compañía alegó que atraviesa una crisis financiera “grave” desde el 2020, cuando mediante ley el Gobierno de Puerto Rico le ordenó cumplir con el contrato y exportar las cenizas de carbón que genera tras la quema de su materia prima. Esa cláusula figura, tanto en el contrato que firmó con la AEE el 11 de octubre de 1994, como en la Consulta de Ubicación de la carbonera, su Declaración de Impacto Ambiental y el permiso Título V de la Ley federal de Aire Limpio.

Aun cuando los gastos por el manejo y disposición de estos residuos tóxicos eran previsibles para AES, y sus ejecutivos asumieron mediante acuerdos la responsabilidad y el riesgo, el presidente Bolinaga Serfaty ha planteado por escrito que estos costos “representan una amenaza existencial para la empresa”, por lo que el 24 de marzo de 2021 reclamó a la AEE “cooperación” para cubrir los mismos.

“Sin esta cooperación, la AEE estaría poniendo en peligro la capacidad de AES-PR de proporcionar energía confiable e ininterrumpida”, sentenció entonces.

Ahora, 31 meses más tarde, la AEE y AES acuden juntas al Negociado de Energía para que antes de este viernes, 1 de diciembre la entidad apruebe las nuevas enmiendas al contrato, entre las que está una nueva cláusula (11.1.b.10) para el “Pago de Estabilización y Transición Verde”, un recargo al precio del kilovatio hora de la carbonera y que deberá ser pagado por la AEE y sus abonados.

Durante años, AES ha facturado el kilovatio hora de carbón entre los 8.5 y 9.5 centavos.

El nuevo costo del propuesto recargo, la fecha en que entraría en vigor, el tiempo por el que estaría vigente y el monto de ingresos que generará para AES no son visibles en la petición hecha al NEPR, ya que se omiten o aparecen tachados en el documento, al igual que otros detalles, debido a que el Gobierno de Puerto Rico concedió “tratamiento confidencial” a las enmiendas propuestas por la AEE y AES.

“Hasta que se finalicen, los términos de la enmienda propuesta redactada están protegidos por el privilegio del proceso deliberativo y el acuerdo de confidencialidad de las partes”, estipula de entrada el documento sometido al NEPR.

“La divulgación de información protegida por este privilegio podría suprimir la comunicación abierta entre PREPA y la Junta de Supervisión [Junta de Control Fiscal], ya que los funcionarios podrían censurar sus opiniones o evitar discutir ciertos temas si temen que sus deliberaciones puedan hacerse públicas, socavando la esencia misma de una gobernanza reflexiva”, agrega.

Ruth Santiago Quiñones, abogada e integrante del Consejo Asesor de Justicia Ambiental de la Casa Blanca, señaló que la convocatoria a la vista pública levanta cuestionamientos. “Es una vista señalada de forma relámpago, con muy poco tiempo para el público enterarse y mucho menos prepararse para participar en forma informada. Para que, de la poca información pública que hay, que la gente comente, supuestamente. Es un proceso preocupante, porque hay tantas tachaduras en todos los documentos que están sometidos en el expediente, que no se provee suficiente información para que el público pueda enterarse y comentar de forma informada”.

La vista pública en la que el NEPR aceptará comentarios sobre estas enmiendas se efectuará hoy lunes, 27 de noviembre de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde en las oficinas de la agencia, ubicadas en el World Plaza de Hato Rey. También se transmitirán en directo por el canal de YouTube del NEPR.

Aparte del potencial ingreso por concepto del “Pago de Estabilización y Transición Verde”, el documento confirma que AES y la AEE negociarán más contratos o “acuerdos definitivos de compra y operación de energía” para reemplazar los 454 megavatios que genera la carbonera antes de que concluya el contrato vigente entre las partes, en noviembre de 2027, con fuentes de energía renovable.

Este cambio, también reclamado por Bolinaga Serfaty en el borrador del MOU del 2021, figuraría como la nueva cláusula 6.24 del contrato, de aprobarse las enmiendas, y se denominaría “Compromiso de Energía Verde”.

“El Operador (AES) y la AEE acuerdan que el Operador puede separar y ceder todos o parte de sus derechos y obligaciones con respecto al Compromiso de Energía Verde a cualquier afiliado del Operador calificado para operar un proyecto renovable de este tipo”, indica la propuesta enmienda, en referencia a las divisiones de AES Puerto Rico, AES Ilumina y Clean Flexible Energy.

De aprobarse esta enmienda, en la práctica AES lograría una extensión o renovación de su contrato actual de 25 años.

La duración de esa extensión o renovación tampoco es visible en el documento sometido al Negociado, porque no se incluye o ha sido tachada por AES y la AEE. Bolinaga Serfaty había solicitado en el borrador de MOU que sometió en el 2021 que estos contratos fueran válidos por un período no menor de 25 años.