Sin política pública adecuada, no hay salud pública adecuada. La política pública está intrínsecamente atada al manejo del sistema de salud y, por lo tanto, la elección de líderes comprometidos con un cambio real es crucial. Por tal razón urge una nueva generación de líderes políticos en Puerto Rico. Opinamos que la Alianza de País, iniciativa liderada por el Movimiento Victoria Ciudadana y el Partido Independentista Puertorriqueño, es la mejor herramienta política para lograr tal meta. Para que puedan entender nuestra posición, hagamos un breve recorrido histórico.

Bajo el mandato de Luis Muñoz Marín, el PPD buscó establecer un sistema de salud comprensivo, integrado y universal. La mayoría de la infraestructura de salud pública fue desarrollada bajo su mandato, creando lo que sería conocido como el Sistema Arbona. Pero esa meta noble sería abandonada por sus herederos en el PPD y contrincantes en el PNP. En 1979, el gobernador Carlos Romero Barceló comenzó el proceso de privatización del sistema de salud público, iniciativa continuada por el gobernador Rafael Hernández Colón. En 1993, el gobernador Pedro Rosselló le dio la última estocada al debilitado Sistema Arbona y lo privatizó casi en su totalidad, entregando nuestra salud en bandeja de plata a los planes médicos con fines de lucro. Hoy vivimos las consecuencias de ese golpe a nuestro sistema de salud.

El bipartidismo ahora propone una curiosa “solución”: entregarles aún más dinero público a los planes médicos. Complementan eso con una promesa imprecisa de “fiscalizar” a los planes médicos, obviando el hecho que los planes médicos han recibido multas por acciones ilegales e indebidas y aun así continúan sus prácticas. Es decir, ninguno de los dos partidos busca cambiar la estructura fundamental del sistema. Para ellos, son los planes médicos, no los salubristas, quienes deben administrar nuestro cuidado médico.

Frente a este panorama desalentador, emerge la Alianza de País como una alternativa esperanzadora. En las pasadas elecciones, las plataformas del PIP y MVC contenían muchas propuestas en común. Entre estas, se encuentra la implementación de un Seguro de Salud Universal, modelo recomendado por la Organización Mundial de la Salud e implementado exitosamente en países como Australia y Costa Rica. En vez de tener múltiples planes médicos y la burocracia excesiva que acompaña tal modelo, buscan simplificar el sistema. Además, ambos partidos de La Alianza exigen que sean los salubristas e integrantes del sistema de salud quienes tomen decisiones; no serían los ejecutivos de planes médicos, políticos o amigos del alma. Buscan lograr esto mediante una administración democrática del sistema. Finalmente, reconocen la importancia de la administración financiera responsable y contemplan varias propuestas para asegurar el funcionamiento eficiente del sistema de salud.

Por tal razón creemos que la Alianza de País ofrece la mejor posibilidad de un futuro más saludable y equitativo. Esta iniciativa representa un nuevo consenso a favor del bienestar de todos los puertorriqueños. No solo aspira a un sistema más eficiente y justo, sino uno que coloque a los pacientes y salubristas en el centro de sus políticas.