Al igual que en los municipios, las agencias del gobierno central utilizan fondos federales para sus estrategias de divulgación o campañas publicitarias dirigidas a promover servicios entre la ciudadanía. Sin embargo, y a pesar de que a estos dineros aplican estrictas restricciones para su uso, la regulación federal deja a discreción de cada agencia el establecimiento de un presupuesto para publicidad.

Asimismo, el gobierno central no pudo precisar la cantidad invertida en publicidad en todas las agencias y que proviene de fondos federales.

Según explicó el secretario del Departamento de la Vivienda (DV), William Rodríguez Rodríguez, los fondos de Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario (CDBG, en inglés) representan el proyecto de mayor envergadura de la agencia y al cual se le presta mayor atención en lo que concierne a divulgación en los medios.

“Los fondos vienen en dos dimensiones, en la dimensión administrativa y en la programática”, explicó. “De ahí es que entonces nosotros como programa, y basado en el presupuesto que se prepara para ese año en particular, vamos abriendo programas para la divulgación o divulgamos las diferentes etapas de programas ya abiertos”.

Como ejemplo, Rodríguez Rodríguez mencionó el programa de Reparación, Reconstrucción y Reubicación (R3) del programa CDBG-DR de alivio para desastres, que consistió en varias estrategias de divulgación.

“Primero fue la divulgación inicial a las personas sobre la existencia del programa y de qué consistía. Después hubo una divulgación de cómo solicitar, luego divulgaciones para crear credibilidad y dónde estábamos con el programa”, indicó.

No obstante, y aunque el Departamento de Vivienda federal (HUD, en inglés) no impone tope de fondos para la publicidad, el secretario aseguró que su agencia practica la prudencia. “Tenemos que establecer la razonabilidad en torno a esto, igual que con cualquier otro gasto administrativo, donde uno establece un plan de trabajo y se lo presenta al gobierno federal y establece los topes, pero todo es un marco de razonabilidad en torno al programa”, explicó.

“Por ejemplo, en un programa pequeño no vamos a invertir muchísimo, aunque hay programas más grandes que requieren de mayor inversión en cuestión de recursos y dinero, pero todo dependerá de lo que requiere ese programa en términos de divulgación”, añadió.

El funcionario explicó además que el programa CDBG y sus distintos subprogramas como el DR (Disaster Relief) y MIT (Mitigation), por ejemplo, son los programas que actualmente se llevan la mayor parte del esfuerzo de divulgación de la agencia.

“Nosotros tenemos acá una oficina interna de comunicaciones y a su vez hemos corrido procesos competitivos en dos ocasiones”, explicó Rodríguez Rodríguez mientras indicó que la agencia de publicidad BBDO ganó ese proceso competitivo y esta se encarga de negociar las tarifas especiales que recibe el gobierno en los medios del país.

“Recientemente, te diría como hace un año, corrimos un proceso competitivo nuevo y ahora tenemos una nueva agencia de publicidad que, en conformidad con la reglamentación federal, coordina la estrategia publicitaria con la Oficina de Comunicaciones de Vivienda y el equipo de trabajo del secretario. Entonces, ellos (la agencia de publicidad) presentan las estrategias publicitarias, todas basadas en los requisitos federales de divulgación de estos programas”, señaló.

Actualmente, Vivienda trabaja tres estrategias de divulgación, la campaña de plazas vacantes en el programa CDBG, que corre en web; el programa de R2 de microrredes, que también corre en canales de la internet, y el programa de capacitación que solo se divulga por radio.

Poco claro rol de OCC

Rodríguez Rodríguez explicó además que su agencia mantiene constante comunicación con la Oficina Central de Comunicaciones (OCC) adscrita a La Fortaleza para notificar las diferentes estrategias publicitarias para los programas. Sin embargo, no precisó cuál es la injerencia que tiene esta entidad en los presupuestos de publicidad de su agencia.

“Notificamos el esfuerzo y estamos en continua comunicación, no sé si catalogarlo como un monitoreo, pero es más bien una comunicación de trabajo continuo”, se limitó a indicar el funcionario.

Metro intentó contactar la OCC, sin embargo, la Oficina de Prensa de La Fortaleza indicó que esa oficina no poseía un portavoz oficial. No obstante, respondieron varias preguntas escritas enviadas a través de los oficiales de prensa del gobernador.

Según indica la comunicación escrita, la OCC tiene la encomienda de coordinar y supervisar los procesos de comunicación e interacción pública de toda la Rama Ejecutiva y sus corporaciones públicas con el fin de asegurar que estos sean uniformes y acorde con la política pública del Gobierno.

“A estos fines, las agencias públicas remiten a la OCC sus respectivos planes de comunicación para evaluación y revisión y asegurar que cumplen con la política pública del Gobierno. Los presupuestos destinados a publicidad de las agencias públicas son gestionados por estas mediante el trámite presupuestario con la Oficina de Gerencia y Presupuesto”, indica la misiva.

No obstante, no se explicó exactamente cómo supervisa estos procesos en cada agencia del gobierno central.

A preguntas de este rotativo, se expresó que en la actualidad existen 23 campañas de publicidad activas de agencias gubernamentales del gobierno central, sin embargo, indicaron que no existe una cifra global sobre cuánto dinero de fondos federales se utiliza para la publicidad de agencias públicas.

Trabajo invierte sobre un millón en publicidad

Este mes, el Departamento del Trabajo y Recuerdos Humanos (DTRH) lanzó la campaña publicitaria “Puerto Rico Está Faja’o”, que conllevó una inversión de $1,377,423, financiada con fondos federales otorgados a través de la Ley del Plan de Rescate Americano (ARPA, por sus siglas en inglés).

La compañía Key Integrated Solutions, Inc., que manejó la campaña, levantó bandera roja bajo el sistema de Contratos en Ley, desarrollado por la organización sin fines de lucro Sembrando Sentido, por ser una compañía contratista, y, a su vez, contener donantes políticos en su administración.

La campaña va dirigida a aumentar la tasa de participación laboral en Puerto Rico. “Tenemos números históricos de desempleo, pero seguimos tratando de aumentar la fuerza laboral de Puerto Rico. Así que hemos identificado unos grupos claves y [la campaña] va dirigida a incentivar a las personas a que se inserten en la fuerza laboral. También queremos, con esta campaña, honrar o premiar el trabajo de los que sí están laborando día a día por Puerto Rico, y así inspirar a otros a entrar al mercado laboral”, explicó la subsecretaria del DTRH, Alexandra Salgado Colón.

La campaña “Puerto Rico Está Faja’o” fue difundida en la prensa escrita, televisión, radio, medios digitales y vallas publicitarias. Además, incluye una serie de ferias de empleo. Se extenderá hasta finales de octubre.

Por otro lado, Sembrando Sentido levantó bandera roja por enmiendas altas en un contrato otorgado, el 19 de octubre de 2021, por el DTRH por $8,000, y enmendado, el 10 de diciembre de 2021, por $66,000. Dicho contrato fue otorgado a la compañía LJL, LLC., que ofrece servicios de monitoreo de medios, servicios de fotografía y vídeo, consultoría de medios, etc.

Salgado Colón indicó que esa enmienda se realizó “para agilizar los procesos”, pues ese fue el primer contrato de publicidad otorgado ese año fiscal, y “luego, se hace una enmienda para aumentar la cantidad y poder terminar el año fiscal”.

Mientras tanto, en lo que va de cuatrienio, el Departamento de Salud (DS) ha otorgado 30 contratos de servicios de publicidad, con un monto de $21.7 millones.

Dos contratos otorgados a Publicidad Tere Suárez, por $640,000, levantaron bandera roja en Contratos en Ley debido a que contaban con enmiendas altas. Las enmiendas entre ambos contratos totalizan $2.3 millones.

Al cierre de esta edición, el DS no estuvo disponible para comentar.