En medio de la ola de casos de violencia de género que afecta a tantas mujeres en nuestro país, por los pasados días he enfatizado la importancia de la implementación efectiva de la Ley 89 de 2023 de mi autoría, la cual busca enmendar el Programa de Vigilancia, Protección y Prevención de Violencia Doméstica.

La pasada semana, envié una comunicación a las a agencias involucradas, entre ellas la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, el Programa de Servicios con Antelación al Juicio, el Negociado de la Policía de Puerto Rico y el Departamento de Corrección, a los fines de que informen sobre el estado de la implantación de esta ley. Una que fortalecerá la seguridad de las víctimas al imponer supervisión electrónica a los imputados y proporcionar aplicaciones tecnológicas para la detección del agresor.

En un esfuerzo por utilizar la tecnología como aliada en la lucha contra la violencia doméstica, la Ley 89 busca implementar el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) para prevenir casos de reincidencia y mejorar la protección de las víctimas. La supervisión electrónica, a través de dispositivos como teléfonos, relojes inteligentes u otros aparatos tecnológicos similares, permitirá a las víctimas detectar la presencia del agresor y notificar a las autoridades si este viola el perímetro establecido por la orden del tribunal.

El país, pero sobretodo las víctimas de este mal, deben tener claro que las agencias tenían la responsabilidad de prepararse y asegurarse de tener todos los programas necesarios para poner en funcionamiento este sistema en beneficio de las víctimas a partir del próximo 8 de febrero. Hago un llamado a que se rindan cuentas y que nuestras agencias gubernamentales estén verdaderamente comprometidas con la protección y el servicio a las víctimas de violencia doméstica.

No es aceptable que, a días de entrar en vigor, las agencias del ejecutivo incumplan con su deber ministerial. Mi solicitud no es una mera solicitud de información, sino una medida crucial para asegurar que todas las agencias estén debidamente preparadas para implementar un servicio tan vital para las víctimas de violencia doméstica. En una sociedad comprometida con la justicia y la seguridad, es imperativo que las palabras se conviertan en acciones, y que la protección de las víctimas sea una prioridad.

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La pasada semana, se convirtió en la Ley 40 del 2024, un innovador proyecto de mi autoría, que sin duda alguna, es un paso firme para el futuro de la seguridad de los datos en el Gobierno de Puerto Rico; la Ley de Ciberseguridad. Esta iniciativa, que contó con el respaldo de mis compañeros de Cámara y Senado, sin duda alguna es un pilar esencial para el gobierno del futuro.

Con un enfoque proactivo, esta Ley no solo busca reducir los riesgos de ciberataques, sino también impulsar al gobierno a una era digital más segura. La creación de la Oficina para la Evaluación de Incidentes Cibernéticos, adscrita al Puerto Rico Innovation and Technology Service (PRITS), sin duda garantizará el monitoreo, identificación y respuesta del gobierno a eventos irregulares de seguridad.

Diariamente, son miles los intentos de ciberataques que reciben nuestras agencias de gobierno. Solo unos pocos trascienden públicamente, pero en el primer semestre del 2023, Puerto Rico recibió mas de mil millones de intentos de ciberataques. Esta Ley establece requisitos mínimos de seguridad para entidades públicas y empresas privadas que contraten con el gobierno, brindando a los ciudadanos la tranquilidad de que su información está resguardada.

La prohibición de realizar pagos por rescate en respuesta a ransomware, la elevación del Chief Information Security Officer a rango de ley, y la regulación de la contratación de empresas tecnológicas son algunos de los aspectos clave propuestos por esta legislación. Estas medidas no solo buscan prevenir y gestionar amenazas cibernéticas, sino que también establecen un marco regulatorio integral para garantizar la seguridad digital.

Con la firma de la Ley de Ciberseguridad, Puerto Rico aspira a posicionarse a la vanguardia en este tema. La confianza y seguridad en los procesos gubernamentales digitales son metas alcanzables gracias a esta legislación que proyecta un futuro más resiliente y protegido para todos los ciudadanos.

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En los pasados días el Gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, ha realizado los nombramientos de Ciení Rodriguez, Secretaria de la Familia y de Ana Escobar, Secretaria de Corrección para que formen parte de su comité político a la reelección. Esta es una preocupante tendencia, ya que los Jefes de Agencia desempeñan un papel crucial en la administración pública y su trabajo, no debe verse afectado o impactado por los asuntos políticos que tendrán que estar manejando al ocupar posiciones políticas dentro del comité de reelección del actual gobernador.

Los Jefes de Agencia son responsables de poner en marcha efectivamente el aparato gubernamental. Su deber ministerial es claro: trabajar incansablemente para el bienestar de la ciudadanía, sin permitir que intereses políticos contaminen su desempeño. Es inaceptable que mientras ejercen sus funciones, también se involucren activamente en la maquinaria política de un gobernante en busca de la reelección. La ausencia de una prohibición explícita en la ley no puede ser motivo para aceptar formar parte de comités políticos.

Si bien es cierto que estos funcionarios son designados por un Gobernador, que llegó al poder bajo una insignia política específica, esto no justifica que los Jefes de Agencia se conviertan en piezas activas dentro de las estructuras políticas de un Gobernador en funciones. Ellos tienen un llamado a ser Jefes de Agencia, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. No pueden desvincularse de su papel un solo minuto, y la participación política mientras desempeñan funciones es una distracción que compromete su capacidad para cumplir con su deber ministerial de manera imparcial.

En momentos en que la confianza ciudadana en las instituciones gubernamentales está en juego, es importante mantener aparte y separadas las funciones administrativas y los intereses políticos. El gobierno de Pedro Pierluisi debe reflexionar sobre estos nombramientos y dejar que los Jefes de Agencia se centren exclusivamente en servir al pueblo, sin estar atados a las dinámicas partidistas. La integridad del sistema democrático depende de ello y Puerto Rico no se merece menos.

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  1. ¡Seguimos adelante, con fe!
  2. Un compromiso con el futuro de Puerto Rico
  3. Preparando al PPD para ganar

Puerto Rico enfrenta un desafío demográfico que no puede pasar desapercibido. Según estimados publicados recientemente, el cierre del año 2023 revela una disminución alarmante en la tasa de natalidad. Expertos estiman que en Puerto Rico tuvimos menos de la mitad de los nacimientos registrados en 2013. Es decir, en 2013 se registraron 36,580 nacimientos mientras que en 2023 esta cifra se redujo drásticamente a 17,772.

Esta realidad plantea un gran reto para todos nosotros en la isla. Los planes de trabajo y las plataformas de gobierno tienen que tomar en consideración la población a la que sirven para atender de manera adecuada sus necesidades. Entender esa realidad es fundamental para encaminar agendas que logren mejorar la calidad de vida de los puertorriqueños. Ejecutar políticas efectivas y enfocadas correctamente redundará en aumentar la confianza de las personas y generar un impacto positivo en las tasas de natalidad, así como controlar la emigración. Conocer lo que implica este reto demográfico es clave para conocer nuestra sociedad.

Esta situación se entrelaza con la necesidad de brindar a la población las condiciones idóneas para vivir y prosperar en nuestra Isla. Se trata de calidad de vida. El acceso a servicios de salud, educación atemperada a la realidad laboral global, acceso a empleos remunerados y un país ordenado se convierten en una prioridad para un gobierno sensible. La confianza en el futuro, en la estabilidad económica y en el acceso a oportunidades son entes prioritarios y fundamentales para atajar este problema.

El enfoque debe ser uno integral que incluya acciones a corto, mediano y largo plazo. No solo se trata de incrementar el número de nacimientos, sino de asegurar oportunidades para nuestra gente y que la población más adulta cuente con los recursos necesarios para vivir dignamente en Puerto Rico. La calidad de vida no solo es un anhelo individual, sino un pilar esencial para la sostenibilidad y estabilidad de nuestro pueblo.

En esta coyuntura, todos los puertorriqueños, tenemos un papel importante en este gran rompecabezas. Construir un Puerto Rico próspero implica un esfuerzo colectivo que nos incluya a todos. Puerto Rico necesita la fuerza de su gente y un gobierno sensible y enfocado para forjar el país que queremos.

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Comienzo este escrito expresandole mi más profundo agradecimiento a todos y todas los que me acompañaron el pasado sábado en el inicio de mi campaña a la Gobernación.

A través del esfuerzo, el trabajo y la determinación, he tenido el honor de que la gente deposite su confianza en mi en todos los eventos electorales en los que he participado. He dedicado los mejores años de mi vida al servicio de Puerto Rico desde distintas esferas del gobierno. La fuerza y motivación para continuar este compromiso provienen de la gente, de sus desafíos y aspiraciones.

Todos sabemos que Puerto Rico enfrenta desafíos económicos, educativos, de salud y muchos otros que requieren soluciones integrales. Mi visión para el futuro de Puerto Rico, incluye un modelo económico moderno, una educación centrada en las necesidades del futuro y un sistema de salud que le garantice los servicios a nuestra gente. Es hora de descentralizar el gobierno, empoderar a los municipios para que los servicios lleguen a los ciudadanos y agilizar la distribución de fondos para la reconstrucción.

Necesitamos que los recursos lleguen e impacten a la gente. Se trata de centrar los esfuerzos en mejorar la calidad de vida de los puertorriqueños.

Hago un llamado a cada popular para que enfoquemos nuestras energías en presentar un partido unido y con alternativas para resolver los problemas. Basta de permitir que agendas extremistas y divisivas desvíen la atención de lo verdaderamente importante.

El camino hacia el 2024 será desafiante, pero con unidad y esperanza construiremos un Puerto Rico sin límites. Invito a todos a acompañarme en esta travesía, a trabajar duro y a ser parte del cambio transformador.

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La pasada semana anunciamos la determinación de presentar cuatro candidatos a cargos legislativos por acumulación en cada Cuerpo Legislativo. Este anuncio surge como consecuencia de una discusión amplia y profunda que nos tomó dos reuniones de Junta de Gobierno y conversaciones individuales entre nuestro liderato.

Al hacerme cargo del Partido Popular Democrático (PPD), me comprometí a preparar al partido para ganar en noviembre de 2024. Esto incluye repetir con una mayoría legislativa en ambos Cuerpos. Esta decisión va a tono con mi compromiso de tomar las decisiones que corresponda para hacer los cambios que sean necesarios para tener un partido fortalecido de cara a las elecciones generales.

Nominar a cuatro legisladores por acumulación en las elecciones generales, sumado a la fortaleza que sabemos que tenemos en los distritos representativos y senatoriales nos garantiza mayoría en ambas cámaras legislativas. Es una decisión para ganar la Cámara y el Senado. Punto. Actualmente, el PPD cuenta con dos Legisladores por Acumulación en ambas Cámaras Legislativas, por lo que al postular cuatro, garantizamos que los cuatro candidatos salgan favorecidos en los comicios generales y aumentamos nuestras delegaciones legislativas.

La dinámica política existente requiere que los partidos actúen con sabiduría y estrategia. En el PPD estamos tomando pasos planificados, y dirigidos a fortalecer nuestra papeleta, teniendo en cuenta la pluralidad política existente. Ahora vamos a enfocar nuestros esfuerzos en conformar una papeleta fuerte, diversa y lista para asumir los retos que tenemos como partido y como país.

Los momentos que vivimos requieren que se tomen decisiones trascendentales y firmes. Eso es precisamente lo que estamos haciendo en el PPD. En 11 meses tenemos la oportunidad de derrotar una vez más el gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP); con trabajo y disciplina lo vamos a lograr. ¡Juntos somos la fuerza!

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El pasado lunes, anuncié mi intención de convertirme en el próximo gobernador de Puerto Rico.

Esta decisión la tomo consciente de los retos que estamos atravesando como país, con el compromiso de trabajar intensamente para satisfacer las necesidades de nuestra gente y con la disciplina, honestidad y entrega que se necesitan para echar a Puerto Rico hacia adelante.

Todos amamos nuestra Tierra y nos duele ver el detrimento en la calidad de vida de nuestra gente. Para tener un país productivo tenemos que garantizar que la gente tenga razones para vivir y desarrollarse aquí. Y para eso se necesita calidad de vida. No es permisible que todos los días, miles de puertorriqueños tengamos que pasar vicisitudes con infraestructura destruida a pesar de miles de millones asignados para reconstruir. Es inaceptable que nuestra gente tenga que esperar meses para conseguir una cita en especialistas médicos, o peor aún, transitar largas distancias para conseguir un servicio médico durante una emergencia. Estos son solo dos ejemplos de realidades que vivimos en Puerto Rico. Eso no es calidad de vida.

Esto sucede, en cierta medida porque que quienes nos gobiernan, se han enajenado de la realidad que vive nuestro pueblo en los asuntos más básicos de la vida. Llegaron al poder haciendo promesas que sabían estaban escritas en el aire.

Para gobernar, se necesitan múltiples cualidades. Se necesita sensibilidad y empatía. Más convicción y menos ambición. Más deseos de poner a funcionar la estructura de Gobierno en beneficio de los ciudadanos.

No basta con conocer los problemas de las personas. Es necesario conectar con ese ciudadano y su problema, con esa situación, y poder resolver las dificultades básicas y diarias de nuestra gente. Se trata de escuchar y de identificarse. Gobernar el país, no se trata solo de prometer proyectos trascendentales, se trata además de ser trascendental en tus proyectos como Gobernante. Y se trasciende cuando se cambian vidas para bien.

Esta semana, me presenté como un puertorriqueño más que tiene un genuino interés de mejorar tu calidad de vida, sin repetir errores del pasado con promesas rimbombantes o fantasiosas. Lo que si he hecho es un compromiso inquebrantable de dar lo mejor de mí para mejorar la vida de los puertorriqueños.

Me presento ante todos, con los valores que me inculcaron mis padres, de ser honesto, leal y trabajador. Me presento como un padre que quiere construir un país en el que ellos tengan oportunidades. Me presento como el hijo de Vilma y Junior, quienes al igual que muchos en la Isla, necesitan servicios médicos accesibles y asequibles. Me presento como un hijo de esta patria, para ser su Gobernador y trabajar duro. En ese camino nos necesitamos todos. Juntos, somos la fuerza que necesita Puerto Rico.

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Esta semana se aprobó, tanto en Cámara como en Senado, un proyecto para crear el marco regulatorio para agencias públicas y empresas en términos de seguridad de datos.

De contar con la firma del Gobernador, Puerto Rico estaría dando un paso en avanzada pues estaríamos en ruta a proteger los datos e información del gobierno y de los ciudadanos ante las amenazas cibernéticas que cada día, como sabemos, son más frecuentes y sofisticadas.

El gobierno del futuro es uno con cada vez más procesos digitales que requieren sistemas de seguridad robustos y confiables. Esta legislación coloca a Puerto Rico a la vanguardia en el tema de la ciberseguridad proveyéndole a los puertorriqueños seguridad y confianza en los sistemas digitales del gobierno.

El contar con un marco regulatorio como este, ayudará en diferentes renglones de nuestro quehacer diario ya que tener garantías de seguridad en la era digital permite aprovechar aún más las oportunidades que ofrece la conectividad tecnológica. Es tener la seguridad que nuestra información estará protegida y que las empresas y el Gobierno tendrán las herramientas necesarias para evitar y enfrentarse a incidentes y ataques cibernéticos.

Confío que con la aprobación y ejecución de esta Ley de Ciberseguridad para Puerto Rico se disminuya la vulnerabilidad de nuestros sistemas y que se establezcan políticas públicas y normas de seguridad cibernética más rigurosas, medidas de prevención, detección y respuesta ante amenazas, así como también en el robo de identidad y el fraude.

Este es uno de los muchos esfuerzos que deben seguir surgiendo en la isla para garantizar un gobierno ágil, tecnológico y de acceso a la información para la ciudadanía. Sin embargo, es mucho lo que nos queda por hacer, y ese trabajo requiere un compromiso de todos los sectores para asegurar que Puerto Rico esté insertado en la era digital y cuente con las garantías necesarias para que como país enfrentemos las amenazas cibernéticas con seriedad y responsabilidad.

Gobernador, confío en que este proyecto, que contó con el aval de las agencias públicas y empresas relacionadas, adicional a la Asamblea Legislativa, cuente con su apoyo y sea convertido en Ley.

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Esta semana, como parte de los trabajos de la Comisión de Gobierno de la Cámara presidí una vista pública en la que estamos buscando soluciones para atajar el problema de acceso de agua en la zona montañosa, específicamente en las comunidades de Jayuya. Este es la segunda que realizamos para esos fines. La primera fue hace 16 meses y con esta pretendíamos conocer cuán avanzados van los trabajos que se comprometieron a realizar para resolver este problema.

La respuesta a esa pregunta es nefasta y demuestra la crisis de servicios esenciales que vivimos en Puerto Rico y el poco brío del gobierno para resolverla. En esta vista salió a relucir que en Jayuya hay ciudadanos que en lo que va de año han carecido de agua potable por 89 días. Estas interrupciones van desde dos días en el mes de enero, hasta 17 días en el mes de agosto. Es decir, que en agosto, hay gente que pasó más de la mitad del mes sin un servicio esencial para sobrevivir.

Esto es intolerable.

Lo peor de todo es que tras 16 meses de la conversación inicial, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) sigue arrastrando los pies para buscar alternativas, a pesar de que el alcalde está en la disposición de llegar a acuerdos de colaboración para ayudar a enfrentar la situación.

Mientras esto sucede, el gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP) sigue gastando millones en fondos públicos en campañas para realizar la imagen del Gobernador de cara a una primaria. Un centavo público que se use para hacer política es un centavo menos para llevar servicios esenciales a la gente. Mientras el PNP cuajaba la primaria, en agosto había gente en Jayuya que pasaba 17 días sin agua. Otro ejemplo de cómo el gobierno de Pedro Pierluisi, Jenniffer González y el PNP deja que las cosas pasen.

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El pasado domingo, anuncié la puesta en vigor de uno de los proyectos más importantes del Partido Popular Democrático (PPD) en tiempos recientes; el Comité de Futuro. Un gran esfuerzo que le abre las puertas de nuestra institución a los jóvenes del país para que puedan expresar sus ideas, sus preocupaciones y su visión de cómo debe ser el gobierno de Puerto Rico y cuál debe ser su enfoque para mejorar la calidad de vida de los puertorriqueños que viven en nuestro archipiélago.

Fue una grata sorpresa que hasta allí llegaron jóvenes que nunca habían tenido contacto alguno con nuestra institución. Escuchar sus razones para llegar hasta allí y verlos intercambiando sus visiones e ideas, con jóvenes que ya están insertados de diversas formas en los procesos políticos o gubernamentales, es sin duda un indicativo que allá afuera hay una generación comprometida y ávida de aportar, y están buscando esos espacios.

Para propiciar una verdadera transición de liderato, debemos ofrecerle a los más jóvenes las condiciones necesarias para que desarrollen su liderazgo, entiendan los procesos políticos, se familiaricen con nuestro partido y tengan oportunidades para que nutran el mismo con sus ideas. Ese ejercicio tiene que contar con nuestro liderato experimentado pues su experiencia es fundamental para nutrir la nueva cepa. Eso hicimos el domingo, le abrimos las puertas del PPD a esa generación de jóvenes, que tendrá la encomienda en un futuro de trabajar por nuestra isla.

El Comité de Futuro, tendrá hasta marzo de 2024 para redactar un documento que será presentado a la Asamblea General y a la Junta de Gobierno con sus recomendaciones y propuestas. Ellos estarán replicando este mismo ejercicio de reuniones en los distritos senatoriales de manera que los jóvenes de toda la Isla puedan ofrecer sus ideas y sus puntos de vista. Queremos tener el insumo de jóvenes hasta los 35 años.

El PPD es el partido con más tradición e historia de Puerto Rico. Como Presidente, tengo una fe gigantesca en este esfuerzo. Creo firmemente en la capacidad de cambio de nuestros jóvenes y comparto con ellas y ellos ese deseo indestructible de cambiar las cosas. Para que los puertorriqueños nos vean como opción para el 2024, en el PPD tenemos que trabajar todos juntos por nuestra colectividad y ofrecerle ideas nuevas e inclusivas. Por eso es importante propiciar espacios para que ese liderato joven que quiere aportar pueda hacerlo de verdad. Sin duda, este esfuerzo permitirá que nuestro partido esté listo para los retos del futuro. Este es otro paso para poner al PPD en posición de ganar.

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