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Llega la noche y automáticamente antes de dormir, entre las planificaciones principales de dejar todo listo para el otro día resalta sin dudas la recarga de nuestro teléfono celular.

Otras de las características más comunes es que antes de cerrar los ojos se le hecha un último vistazo en el día en nuestras redes sociales, situación que en la mayoría de los casos hace que nos durmamos con el teléfono en las manos o encima del colchón.

Sin embargo, existen varios errores en esta práctica que puede generar serios problemas técnicos que en algunos casos más extremos genera una terrible tragedia.

Peligros

La carga nocturna no tiene efectos negativos graves en la batería. Casi todas las marcas, incluso en los modelos de baja gama, tienen optimizadores de cargas, por lo que cuando alcanzan el 100%, cortan y no siguen sobrecargando a la batería. Pero dejar el dispositivo enchufado por ocho o diez horas, tiene varios riesgos de seguridad que van más allá de la vida útil del teléfono o la batería:

Si bien el cargador de un teléfono celular no consume la misma energía que un electrodoméstico, sí consume energía pasiva -(cerca de 0.2 Watts por hora). Esta actividad hace que la vida útil del cargador sea más corta, el cable de alimentación de corriente salga perjudicado y que las patas de conexión sean desgastadas.

Dejar el cargador del celular enchufado mucho tiempo tiene el riesgo (bajo, pero existe) que en caso de un cortocircuito en la red eléctrica puede generar un incendio. Además, si el enchufe, la caja o el cable de alimentación están en mal estado, crece el peligro.

  • Aumento de temperatura del dispositivo

Dejar enchufado este el celular puede provocar un aumento de su temperatura. Esto puede dañar sus componentes, calentar el material en el que esté apoyado y provocar un incendio.

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