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WASHINGTON (AP) — El republicano Mike Johnson, el nuevo presidente de la Cámara de Representantes, es un aliado de Donald Trump que hereda muchos de los problemas que martirizaron a dirigentes anteriores del partido, pusieron a prueba su firmeza en el manejo de la cámara y acabaron por expulsarlos del puesto.

Al reanudar sus sesiones en las próximas horas, la cámara deberá abocarse a recuperar el tiempo perdido durante las semanas de caos que sucedieron a la caída de Kevin McCarthy. Pero la buena voluntad hacia Johnson oculta las líneas de falla políticas que pondrán a prueba su capacidad de liderar al bloque mayoritario al enfrentar los graves problemas que lo aguardan.

El Congreso debe aprobar fondos para el gobierno antes del 17 de noviembre o de lo contrario se corre el riesgo de cerrar el gobierno federal. El presidente Joe Biden ha pedido 105.000 millones de dólares adicionales en ayuda militar y humanitaria a Israel y Ucrania. Y los republicanos esperan ávidamente reanudar la investigación con vistas a un juicio político a Biden por los negocios de su hijo.

“Este ha sido un proceso agotador”, dijo Johnson el miércoles al ocupar el estrado presidencial. “El reto que nos aguarda es enorme, pero este es el momento de actuar y no los decepcionaré”.

Johnson, de 51 años, tuvo el apoyo de todos los republicanos ansiosos por dejar atrás las semanas caóticas y abocarse al asunto de gobernar. Le tomaron rápidamente el juramento para el puesto, que es el segundo en la línea de sucesión a la presidencia.

Miembro de baja jerarquía del equipo de conducción del bloque republicano, Johnson fue el cuarto postulante al puesto en un ciclo casi absurdo de riñas internas desde que las fracciones partidistas lucharon por imponerse tras la caída de McCarthy.

Aunque no es el favorito del partido, Johnson, hombre ecuánime y profundamente religioso, tiene pocos enemigos y cuenta con un respaldo poderoso: el de Trump.

“Es un líder tremendo”, dijo Trump el miércoles en el tribunal donde se ventila la causa por presunto fraude comercial contra el expresidente y favorito para ganar la candidatura republicana en las próximas elecciones. “Nos va a enorgullecer a todos”.

Al felicitar por teléfono al nuevo presidente de la cámara, Biden dijo que “es hora de que todos actuemos de manera responsable” para darle fondos al gobierno y ayuda a Ucrania e Israel.

“Debemos actuar rápidamente”, dijo Biden en un comunicado.

En la cámara, la extrema derecha se había negado a aceptar a un presidente más tradicional, en tanto los conservadores moderados no querían a un intransigente. Pero el afable Johnson, que tiene apenas 10 años en la banca, atrajo a los legisladores con su fe evangélica, sus raíces conservadoras y al respaldo de Trump después del fracaso de dirigentes más experimentados.

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