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La década de 2020 comienza a asemejarse mucho a la de 1990 para los Bravos de Atlanta. Otra temporada regular deslumbrante y otro fracaso en los playoffs.

Luego de empatar un récord de las Grandes Ligas con 307 jonrones, los Bravos se marcharon prácticamente sin dar pelea ante los Filis de Filadelfia en la Serie Divisional de la Liga Nacional por segundo año en fila.

Salvo por una remontada espectacular en el segundo juego, cuando Atlanta se sobrepuso a un déficit de cuatro carreras con un par de jonrones de dos anotaciones y una notable doble matanza para ganar por 5-4, los Filis dominaron la serie y se la llevaron en cuatro encuentros.

Propinaron a los Bravos su primera blanqueada de toda la campaña en el Truist Park, por 3-0 en el primer duelo de la serie. Sacudieron seis vuelacercas para ganar el tercer juego por una paliza de 10-2. Y pusieron a la temporada de Atlanta un final más temprano del que cualquiera hubiera esperado, con tres jonrones más para llevarse por 3-1 el cuarto y definitivo encuentro.

Tras seis meses de béisbol deslumbrante y 104 victorias con las que lideraron las mayores, los Bravos vieron derrumbarse todo en apenas seis días. Otros dos campeones divisionales, los Dodgers de Los Ángeles y los Orioles de Baltimore, fueron arrasados también a las primeras de cambio.

“Fue un año fenomenal para nuestro club”, destacó el manager Brian Snitker. “No terminó como queríamos, pero eso no siempre pasa en este deporte”.

En los 90, los Bravos comenzaron una racha récord de 14 títulos divisionales consecutivos que se tradujeron en tan sólo un cetro en la Serie Mundial.

Atraviesan ahora por una seguidilla de seis coronaciones en la División Este de la Liga Nacional. Sin embargo, el título del Clásico de Otoño de 2021 representa la única vez en que la postemporada de estos Bravos no ha terminado en decepción.

“Miren, nadie tiene la fórmula exacta”, dijo el viernes el gerente general Alex Anthopoulos, menos de 24 horas después del último out. “Si la tuviera alguien, el mismo equipo ganaría un año tras otro. Eso es lo que hace maravilloso el béisbol, uno está buscando respuestas constantemente”.

Los últimos dos años han dejado a los Bravos más bien con muchas preguntas.

Una campaña atrás, rebasaron a los Mets de Nueva York y ganaron la división con 101 triunfos que les redituaron descanso en la ronda de comodines, sólo para ser eliminados en la serie divisional por unos Filis que habían terminado 14 juegos atrás y que se colaron apenas en los playoffs.

Ahora llegó otro revés ante los Filis, que de nuevo quedaron 14 juegos debajo de Atlanta durante una campaña regular que cada vez luce más irrelevante.

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