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WASHINGTON (AP) — El expresidente Donald Trump sostiene conversaciones para visitar el Capitolio la próxima semana mientras los republicanos debaten quién debe ser el próximo presidente de la Cámara de Representantes tras la destitución de Kevin McCarthy, según tres personas enteradas de las discusiones.

Sería la primera visita de Trump al Capitolio desde que concluyó su mandato y desde que sus simpatizantes tomaron por asalto el recinto legislativo en un intento de impedir una transición pacífica del poder el 6 de enero de 2021. Trump está encausado tanto en Washington como en Georgia por sus intentos de anular los resultados de los comicios que perdió ante el presidente Joe Biden.

Trump, actual favorito rumbo a la candidatura presidencial republicana, sin duda aprovechará cualquier viaje para continuar demostrando su control sobre el Partido Republicano. Los republicanos en la Cámara de Representantes están profundamente fracturados y algunos han solicitado a Trump que los dirija, una propuesta que él también ha impulsado después de que avivara las divisiones que obligaron la salida de McCarthy como presidente de la cámara baja.

Muchos en el Partido Republicano continúan minimizando los hechos de violencia del 6 de enero que se dieron tras los llamados de Trump a “pelear en cuerpo y alma”. Entre los republicanos que han propuesto a Trump como presidente interino de la Cámara de Representantes figura el representante de Texas Troy Nehls, quien fue fotografiado de pie cerca de la policía del Capitolio cuando ésta intentaba proteger la cámara baja durante el asalto.

Trump dijo a Fox News Digital que viajaría el martes a Washington para reunirse con los republicanos. Tres personas enteradas del asunto revelaron a The Associated Press las conversaciones sobre la visita al Capitolio bajo condición de anonimato antes de cualquier anuncio oficial.

Trump muy probablemente asistiría a un foro de candidatos a puertas cerradas que los republicanos tienen previsto efectuar el martes en la noche antes de una votación para el cargo de presidente de la cámara, la cual podría tener lugar el miércoles, según una de las personas enteradas del asunto.

La implicación del exmandatario podría entorpecer aún más las maniobras de los dos principales candidatos al cargo: los representantes Steve Scalise, de Luisiana, y Jim Jordan, de Ohio. Ambos intentan asegurar los 218 votos requeridos para conseguir el puesto y necesitan el apoyo de las facciones tanto de extrema derecha como de la moderada al interior del partido.

Jordan también es uno de los mayores defensores de Trump en el Capitolio y encabeza las investigaciones sobre los fiscales que presentaron las acusaciones contra el exmandatario. También formó parte del grupo de republicanos que trabajaron con Trump para tratar de anular su derrota antes del 6 de enero.

Scalise también ha trabajado estrechamente con Trump desde hace años.

Una de las personas enteradas de los planes había advertido el jueves que si Trump realizaba la visita iría a conversar con los legisladores republicanos, no a proponerse para el cargo.

Pero la persona más poderosa en la política republicana también es la más impredecible.

Trump dijo el jueves a Fox News Digital que aceptaría el papel de presidente de la cámara por un periodo corto de entre 30 y 90 días si alguno de los candidatos no obtiene los votos necesarios.

“Me han pedido que sea el presidente de la cámara como un ente unificador porque tengo muchos amigos en el Congreso”, dijo Trump a Fox. “Si no tienen los votos, me han preguntado si yo podría considerar asumir el puesto de presidente de la cámara hasta que consigan a alguien para largo plazo, porque yo estoy buscando la presidencia”.

En un mensaje difundido en redes sociales, Trump agregó que “haré lo necesario para contribuir al proceso de selección del presidente de la Cámara de Representantes, a corto plazo, hasta que se haga la selección definitiva de un grandioso presidente republicano de la Cámara de Representantes, un presidente de la cámara baja que ayude a un nuevo, pero muy experimentado presidente de la nación: yo. Hagamos grande a Estados Unidos otra vez».

La conferencia republicana está llena de miembros que generalmente apoyan a Trump, pero habrá que ver si lo respaldarían para que sea el presidente de la cámara baja. Se trata de un puesto exigente —administrar de manera efectiva el Capitolio y lidiar con cientos de legisladores— y requiere una atención al detalle al momento de legislar, algo en lo que Trump mostró poco interés incluso cuando era presidente.

Aunque no existe el requisito de que el presidente de la Cámara de Representantes sea un legislador elegido de esa instancia, cada uno de los 55 presidentes legislativos anteriores ha sido miembro de la cámara. De vez en cuando, los legisladores han votado por personas externas, a menudo como protesta contra los aspirantes internos.

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Colvin informó desde Nueva York. La periodista de The Associated Press, Lisa Mascaro, contribuyó a este despacho.

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